sábado, 22 de abril de 2017

RÚBRICA PARA LA TAREA

Para elaborar mi rúbrica he tenido en cuenta los siguientes estándares de aprendizaje:
Habla en clase de los libros que ha leído y trabajado y comparte sus impresiones con sus compañeros.
Redacta textos personales de intención literaria y creativa.
Utiliza para consulta recursos variados y los cita adecuadamente.
Se expresa con rigor, claridad y coherencia.
Aporta en el ejercicio un punto de vista crítico y personal.
Por otra parte, la realización del ejercicio me ha obligado a rectificar respecto a los estándares a evaluar. He tenido que omitir algunos que vinculados a la realización de un trabajo concreto, por ejemplo los relativos a la obra de teatro, e incluir otros de carácter actitudinal y orientados a calificar la manera de interpretar el trabajo del otro y cómo se interpretan y asumen las críticas que se aportan al trabajo propio por parte del resto de compañeros.
Los estándares se concretan del siguiente modo:
Acepta las críticas y es capaz de integrar las propuestas de mejora en su trabajo.
Aporta mejoras de interés al trabajo de sus compañeros argumentando con corrección.
La suma total de los apartados arroja un saldo de diez puntos y he primado cuantitativamente, aunque no de manera muy significativa, estándares que tienen que ver con la realización y exposición individual de textos. En estos casos los apartados puntúan 0,2 puntos, en lugar de 0,1.
Además de esta rúbrica orientada a la heteroevaluación, he incluido una rúbrica de aplicación para la evaluación entre pares
En la sesión de exposición entre los diferentes grupos, según recojo en la línea del tiempo de mi tarea integrada, estos debían evaluar mediante la plantilla a la que me refiero la exposición de sus compañeros. Su finalidad se orientaba a señalar, en sus líneas generales, las deficiencias y virtudes que los trabajos de los respectivos grupos pudieran tener antes de exponerse a los “alumnos invitados”, es decir, previamente a la exposición colectiva del producto.
Respecto a las cuestiones que se plantean en el ejercicio, puedo decir, como he expresado en otro lugar, que el empleo de rúbricas proporciona un sistema de evaluación tan detallado que deja poco espacio a la réplica del evaluado ya que el nivel de objetividad del mismo es prácticamente absoluto. Considero, en cambio, que la labor de su realización es costosa en tiempo y esfuerzo, si bien es cierto que una vez elaboradas, junto con las tareas a las que deben acompañar, se pueden aplicar indefinidamente.
Los estudiantes, si pretendemos que jueguen un papel activo en el proceso de aprendizaje, tal y como hemos visto, deben conocer las rúbricas que van a aplicarse desde el primer momento. Luego deberían presentarse en, al menos, dos ocasiones, una al comienzo de la tarea que se vaya a realizar y otra tras haberles evaluado y a la par que conocen el resultado de la evaluación.
Mi empleo coincidiría, sin duda, con estos dos momentos  para poder obtener una evaluación objetiva de la tarea que fuese de la que los alumnos habrían tenido noticia previamente, pero, además, me parece una herramienta muy útil para la evaluación entre pares, y por lo tanto tendría incidencia en medio del proceso educativo, con una clara función metacognitiva y motivadora.

Por este motivo, además de por lo explicado líneas más arriba, aporto la rúbrica para la evaluación entre pares y la rúbrica para la heteroevaluación.

Rúbrica para la heteroevaluación:

Aquí la tenéis en .pdf:

Rúbrica para la evaluación entre pares:


Aquí la tenéis en .pdf:

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